Look at me

“A nosotros, que supimos, cuando ya no había remedio, que aquel mundo imperial en Cinemascope y color DeLuxe que nos habían prometido en el colegio y en tantos discursos y sermones, no existiría nunca…

A nosotros, que hemos ido llegando tarde a todo: a la infancia, a la adolescencia, al sexo, al amor, a la política…

A nosotros, que nos quitaron, año tras año, el significado de cuanto nos rodeaba, aunque fueran las cosas más pequeñas, menos importantes…

Y a quienes nos hicieron así: nuestros padres, que también llevaron lo suyo; y a Sor Bernarda, siempre dando pellizcos; y al Padre Pulido, que tanto nos azaraba cuando nos echaba el brazo por el cuello; y a José Mallorquí y sus “Dos hombres buenos”, y a Roberto Alcázar y Pedrín, jefe de centuria y “flecha”, respectivamente; y a Domingo, el de los comestibles, que partía el chicle “bazooka” con un cuchillo enorme; y a Young Martín y a Fred Galiana; y a Di Stefano y a Kubala, y los zapatos de Segarra; y a Pedro Pablo Ayuso y Matilde Cenesa, y a Guillermo Sautier Casaseca y a Marcial Lafuente Estefanía; y a Indívil y Mardonio, y a “By Vázquez”, y a Conti, y a Peñarroya; y al inventor del “palmo y dao”, y al Padre Venancio Marcos, y a “La melodía misteriosa”, y a Gila, y a Pepe Iglesias “El Zorro”, y a Renato Carossone y a Gloría Lasso, y a Luis Mariano, que nunca lo dejaron en paz con eso de si era marica; y a Juan de Orduña, el de “Locura de amor”, y a Carpanta, y al gran Mekong de los Wiganes, y al “París Hollywood”; y al Padre Ripalda (no, al Padre Ripalda, no); bueno, pues a los últimos de Filipinas; y a los amigos ricos que nos dejaron jugar alguna vez con sus trenes eléctricos, y a todos los billares y futbolines de España, y a Marilyn Monroe…

y a Miguel Hernández, que se murió sin que nosotros supiéramos que existía.”

Asignatura Pendiente (1977)